Ese es el título de esta canción del georgiano "Dato" Juyadze (დათო ხუჯაძე), nacido en 1975 en Tiflis. La música no está mal, y a juzgar por otras canciones que he oído del tal Dato, su mejor canción. Sin embargo, reconozco que al tema llegué por casualidad, porque el objeto de mi búsqueda no era la música, sino el trabajo de animación en arena de su autora, la israelí Ilana Yahav.
Y en este sentido, también me puedo sentir defraudado, al menos si lo comparo con los trabajos de Ferenc Cakó o de Kseniya Simonova, con los que estoy más familiarizado.
En todo caso, quedémonos con ese juego del artista a ser dios, a concebir desde la nada y con la arena como único elemento, las diversas realidades que conforman un mundo.
En: Cortometrajes