...por desgracia.
De nuevo el islamismo radical vuelve a ser
noticia. El asesinato, en nombre de Alá, se ha cobrado la vida de doce personas.
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"De Schreeuw", escultura del artista Jeroen Henneman, en memoria del director asesinado Theo van Gogh (Parque del Este, Ámsterdam). |
Lo ocurrido, repudiable en todos los sentidos (que nada justifica, a pesar de las diferencias de criterio con que se quiera observar), no es nada nuevo. Me he acordado del otro asesinato, también cobarde, de
Theo van Gogh (sí, emparentado con el famoso pintor holandés) que ocurrió en Ámsterdam, el 2 de noviembre de 2004. En agosto de ese mismo año la televisión neerlandesa emitió
Submission, cortometraje dirigido por
Van Gogh a partir del guion de la escritora
Ayaan Hirsi Ali, por aquel entonces diputada de origen somalí de los Países Bajos, que contaba los malos tratos sufridos por ella por varones musulmanes.
Es el cortometraje que pongo a continuación. Fue tachado de blasfemo y un musulmán radical decidió que por ello el director debía morir. Le disparó, derribándolo de la bicicleta en la que el director montaba para dirigirse a su trabajo; una vez en el suelo, le disparó a quemarropa ocho veces más; no contento con ello, lo apuñaló varias veces y terminó degollando el cuerpo. Dejó sobre el cadáver una
carta, firmada en nombre de Alá, amenazando a la guionista con un final similar. A ella, y a unos cuantos dirigentes más.
Durante el juicio contra el asesino, éste declaró no sentirse arrepentido de nada, que volvería a hacerlo en caso de ser liberado y, dirigiéndose a la madre del director asesinado, añadió no sentir lástima por ella ya que en el fondo era una infiel.
Ocurrió, ha ocurrido varias veces. Se acumulan las víctimas de esta barbarie. Está ocurriendo
hoy, está ocurriendo
aquí (he estado en esas calles de París, he estado en la ciudad de Charleville-Mézières, en cuyos alrededores buscan a los asesinos huidos. Para mí eso es
aquí).
Este hecho, sumado al asesinato del político Pim Fortuyn unos años antes (2002), ha hecho que los Países Bajos mantengan una de las políticas más estrictas contra la inmigración dentro del marco democrático establecido por la Unión Europea.
Y uno, ciudadano de a pie como yo, que vive en este mismo corazón de Europa que de vez en cuando es golpeado por el extremismo radical y fundamentalista del Islam, se debate entre un pensamiento liberal que quiere que la educación sea el arma; el diálogo, el único medio; el entendimiento, el único objetivo... y un pensamiento que teme que ciertos ideales sociales se están resquebrajando, que la libertad individual (también de prensa) está siendo amenazada, y que hay personas que están en este grupo social al que yo pertenezco, están siendo asesinadas.